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Qué es el sistema de control de tracción de una moto y cómo funciona

Vicente Juan Climent· Publicado el 03 de junio de 2024· Actualizado el 05 de junio de 2024· Consejos

Qué es el sistema de control de tracción de una moto y cómo funciona. Se trata de un sistema cuya función es evitar que la rueda trasera patine al acelerar, lo que podría provocar una pérdida de control de la moto. Diferencias entre el ABS y el control de tracción. El ABS es un sistema que evita que cualquiera de las dos ruedas se bloquee al frenar evitando derrapajes. Por qué es necesario el control de tracción en una moto

Qué es el sistema de control de tracción de una moto y cómo funciona

El sistema de control de tracción en motos es una tecnología avanzada que ayuda a mantener la tracción constante de la rueda trasera en diferentes condiciones de manejo. Básicamente, su función es evitar que la rueda trasera patine al acelerar, lo que podría provocar una pérdida de control de la moto.

Este sistema funciona monitoreando la velocidad de rotación de las ruedas y la aceleración de la motocicleta. Cuando detecta que la rueda trasera está girando más rápido de lo deseado o que hay riesgo de derrape, interviene automáticamente. Puede reducir la potencia entregada al motor o aplicar frenado selectivo en la rueda afectada para evitar la pérdida de tracción.

El control de tracción es especialmente útil en situaciones de baja adherencia, como carreteras mojadas o con gravilla, donde la rueda trasera podría deslizarse al acelerar.

¿Cómo surgió el control de tracción?

El control de tracción en el mundo de las motos tiene un origen muy interesante: la competición. Sí, así es, como en tantas otras innovaciones, la necesidad de maximizar el rendimiento en las carreras fue lo que impulsó el desarrollo de este sistema.

En campeonatos como MotoGP o Superbikes, donde la velocidad y la precisión son clave, el control de tracción se convirtió en una herramienta indispensable. Evita que la rueda trasera derrape al acelerar en plena inclinación, lo que no solo aumenta la seguridad del piloto, sino que también optimiza el rendimiento de la moto al evitar pérdidas de potencia innecesarias.

¿En qué se diferencian el control de tracción y el de estabilidad?

El control de tracción y el control de estabilidad son dos sistemas clave en la seguridad de las motocicletas, pero tienen diferencias fundamentales a tener en cuenta.

Control de Tracción:

- Su función principal es gestionar la diferencia de velocidad de rotación entre la rueda trasera y la delantera durante la aceleración.

- Previene la pérdida de adherencia de las ruedas, especialmente la rueda trasera, al acelerar.

- Utiliza sensores para monitorear la velocidad de las ruedas y la aceleración de la moto.

- Interviene automáticamente reduciendo la potencia entregada al motor o aplicando frenado selectivo en caso de riesgo de derrape.

- Es especialmente útil en situaciones de baja adherencia, como carreteras mojadas, heladas o con gravilla.

Control de Estabilidad:

- Considerado una evolución del control de tracción.

- Monitorea datos clave como la velocidad de giro de las ruedas, la inclinación y la aceleración de la moto.

- Ayuda a mantener la estabilidad de la moto en situaciones críticas, como en el levantamiento de la rueda delantera cuando se hace un caballito de forma voluntaria o involuntaria.

- Evita que la rueda trasera pierda adherencia, especialmente al frenar.

- Reduce la presión sobre la rueda delantera si detecta que la trasera está en riesgo de perder contacto con el suelo.

Diferencias entre el ABS y el control de tracción

El ABS y el control de tracción son dos sistemas de seguridad clave en las motocicletas. ¿Cuáles son las diferencias entre ellos?

1. ABS (Frenado Anti Lock):

- Evita que las ruedas se bloqueen al frenar bruscamente.

- Mejora la estabilidad y control durante las frenadas, evitando derrapes.

- No reduce la distancia de frenado, pero sí evita caídas y accidentes.

- Es esencial en situaciones de emergencia y en superficies resbaladizas.

2. Control de Tracción (TC):

- Regula la tracción de las ruedas para prevenir derrapes y mejorar la adherencia.

- Evita que la rueda trasera pierda tracción al acelerar, reduciendo el riesgo de caídas.

- Utiliza sensores de velocidad en las ruedas para mantener la estabilidad.

- Algunos modelos ofrecen niveles de intervención seleccionables por el piloto.

En palabras sencillas, el ABS se enfoca en frenadas seguras, mientras que el control de tracción se centra en mantener la tracción al acelerar. Ambos sistemas son fundamentales para garantizar la seguridad del conductor, especialmente en condiciones adversas.

Por qué es necesario el control de tracción en una moto

 El control de tracción en una moto es más que un simple lujo tecnológico, es una herramienta crucial para garantizar tu seguridad y mejorar tu experiencia de conducción. Aquí te explico por qué es tan necesario:

  1. Evita derrapes y pérdida de control: El control de tracción ayuda a mantener la tracción constante de la rueda trasera en el asfalto, evitando derrapes que pueden provocar una pérdida de control de la moto. Esto es especialmente útil en condiciones adversas como carreteras mojadas o con gravilla.
  2. Previene accidentes: Al controlar la diferencia de velocidad entre la rueda trasera y delantera, el sistema de tracción interviene automáticamente para reducir la potencia entregada al motor o aplicar frenado selectivo, evitando así accidentes causados por la pérdida de tracción.
  3. Mejora la estabilidad: Mantener el control de tracción en una moto aumenta la estabilidad y facilita la aceleración, frenado y giros de manera segura y eficiente. Esto significa una conducción más suave y controlada en todo momento.
  4. Adaptabilidad a diferentes terrenos: Ya sea en una moto deportiva, gran turismo, trail o scooter, el control de tracción se adapta a diferentes tipos de terrenos y condiciones de conducción, brindando una mayor seguridad y confianza al piloto.

¿Todas las motos tienen sistemas de control de tracción?

No, no todas las motos vienen equipadas de serie con sistemas de control de tracción. Aunque cada vez es más común encontrar esta tecnología en motocicletas modernas, no es algo universal en todos los modelos.

En el caso de Honda prácticamente todos los modelos matriculables disponen de ABS y control de tracción.

Sobre el autor
Vicente Juan Climent

Responsable en Honda Moto Valencia

Soy Vicente Juan Climent, responsable de marketing de este concesionario Honda con sede en Valencia y Gandía, con más de 40 años de trayectoria. Me incorporé al proyecto en 2002, aunque mi relación con las motos empezó mucho antes. Desde niño he crecido rodeado de ellas y esa pasión por las dos ruedas no ha dejado de acompañarme ni de crecer con el tiempo. Nuestra historia comenzó en 1985, cuando abrimos como concesionario oficial Honda en Gandia. Desde entonces hemos apostado por una sola marca, convencidos de que la especialización, la formación continua y el compromiso absoluto con una firma son la mejor garantía para ofrecer un servicio de calidad. Por eso somos, y seguiremos siendo, un concesionario exclusivo Honda. En estas décadas he vivido de primera mano la evolución del sector: nuevos modelos, avances tecnológicos y también los retos que conlleva trabajar con una marca del prestigio y la envergadura de Honda. Y si algo he aprendido es que en este mundo nunca se deja de aprender. Cada día trae consigo nuevos desafíos, y la capacidad de adaptarse rápido se convierte en la clave. Precisamente esa exigencia es lo que hace este trabajo tan apasionante. Hoy estamos presentes en Gandia, donde nació todo, con más de 1.500 m² dedicados a la movilidad sobre dos ruedas; y en Valencia, con un espacio exclusivo de 1.100 m² que reúne lo último en tecnología Honda, moda y complementos; y a través de una red de más de 160 agentes colaboradores, lo que nos permite estar más cerca de nuestros clientes en toda la Comunidad Valenciana. Los fundadores ya disfrutan de su jubilación, pero mantenemos vivo su legado con la misma ilusión, aunque con algo menos de pelo, y la certeza de que cuando trabajas en lo que te apasiona, los clientes lo perciben. Nuestra mayor seña de identidad siempre debe ser la orientación al cliente. Escuchar, aprender de los errores y transformarlos en oportunidades de mejora forma parte de nuestra cultura y de nuestro compromiso diario.